III ENCUENTRO DE POESÍA EN RED - Alcalá de Henares -18.09.2010

jueves, 2 de octubre de 2008

Dime, ¡ OH rosa ¡
De espinas toda repleta,
Y que pinchas sin rubor,
A quien del rosal te arranca,
Sin delicada atención.
De ellas todos esperamos,
Fragancia, belleza y color,
Porque en las rosas confiamos
Cuando hablamos de amor.
Color, belleza y olor,
Nos sirven como estrategia
Para conseguir amor.
Sin embargo las espinas
Nos recuerdan con tesón,
Que en el amor,
Si no hay entrega
No tiene olor ni pasión.
¡Hay mí rosa marinera ¡
¿Quien, te cortó del jardín?
Si en el rosal tu fragancia
Perdura con arrogancia
Hasta que la tempestad arranca,
Tus semillas sin dolor.
Alova, eres grande

3 comentarios:

media luna dijo...

Es cierto que la rosa parece el símbolo del amor, pero yo diría que es por lo que duele después, irse arrancando todas las espinas que se quedan dentro sin darte cuenta. Casi prefiero las margaritas, ésas que se dehojan con esperanza. Al menos no tienen tantas espinas. Porque si duelen al clavártelas, duelen más aún al tratar de arrancarlas.

Lembranza dijo...

Algunas se quedan dentro para siempre y hay que aprender a vivir con ellas

media luna dijo...

Tenía que decírtelo. Tu respuesta es toda una lección. Gracias.