III ENCUENTRO DE POESÍA EN RED - Alcalá de Henares -18.09.2010

martes, 14 de septiembre de 2010

EL POZO DE LOS DESEOS

En el interior de Galicia, hace tiempo ya, nació una niña preciosa, todos la tenían envidia, era rubia, ojos claros, regordeta, con unos grandes mofletes coloraditos, sus padres que eran muy pobres temían que un día se la fueran a robar, claro que entonces no había televison, ni coches, la carretera estaba alejada del pueblo y los coches pasaban unos pocos al cabo del día y eso que era una carretera nacional.

Su madre la cargaba a cuestas y se la llevaba con ella a trabajar, era una niña muy tranquila y se entretenía con cualquier cosa. Nunca fue del todo niña, casi cuando empezó andar empezaron sus responsabilidades, primero en tareas pequeñas, cuando tenia siete años ya sabia regar, segar, cuidar vacas, ordeñar …… el colegio lo pisaba poco, las tareas del campo eran más importante para sus padres, eran lo que les daban de comer.

La niña creció pensando que era poca cosa, la mas pobre, la mas inútil según sus padre, todos los niños sacaban buenas notas y ella no avanzaba. Claro que la niña antes de ir al colegio tenia que ir a regar o a quitar hierbas en el patatal, y después del colegio tenia que repartir la leche, traer hierba fresca para los animales, la verdad es que disponia de muy poco tiempo para hacer deberes o aprenderse la lección para el día siguiente, ella sabia que se iba quedando atrás, que sus compañeros avanzaban y ella no y, eso la fue haciendo sentirse mas y mas insegura insegura.

Delante de su casa había un pozo, ella se pasaba hora mirando dentro, viendo como se movía el agua y soñando con escaparse de casa, irse algún sitio donde la quisieran, donde no hubiera reproches, e insultos. Quizás algún día lo conseguiría, se decía. Pero con lo que no contaba ella, era que esta situación la iba haciendo mas insegura, sintiendo que era de segunda categoría y por muchos deseos que pidiera al pozo ella no creía en si misma y por eso le iba a costar encontrar su sitio.

Tuvieron que pasar años para que la niña ya convertida en mujer y viendo que seguía presa de los miedos a, todas las situaciones difíciles que se presentan en la vida, despierta y empieza afrontarlos, mirando hacia adelante, recuperando lo que ya no creía que iba a recuperar, su libertad.

El pozo sigue allí, pero la mujer que ahora lo mira, sabe que si quiere algo ha de luchar por ello.

Esta historia real, me la recordó Maria Jesus del blog Paradela de Coles al proponer escribir una historia sobre un pozo.

12 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

Hola:
Estoy, en estos momentos, con la lectura de "Cuentos de la Asturias Rural". Una selección de varios autores astures que mi amigo, el poeta Julio Castelló, me ha regalado y los hay tan similares a tu historia... Nos lleva todo esto a que "así era la vida de nuestro campo"
Besos desde el tres.

FAYNA dijo...

No todos nacemos con las mismas oportunidades, de ahí el dicho de que unos nacen con estrella y otros estrellados. Sin embargo y a pesar de todo, cada uno de nosotros es potencialmente capaz de alcanzar lo que se proponga, con mayor o menor trabajo, con más o menos facilidades... al final comprendemos que las adversidades nos hacen más fuertes y la recompensa es mucho mayor.
Moitos bicos.

jordim dijo...

bonita historia, sisi.

Poetiza dijo...

Que linda historia esta que compartes amiga. Me gusto mucho leerla e imaginar. Besos, cuidate.

Lembranza dijo...

Cierto Jesús, así era la vida en el campo, aunque algunos les toco la peor parte. Nos vemos el sábado, un abrazo desde el otro lado de la calle

Lembranza dijo...

Lo cierto es que si quieres puedes, mas tarde o mas temprano. Lo más importante, creer que puedes hacerlo y tirar hacia adelante. Un abrazo

Lembranza dijo...

Gracias Jordim. Un saludo

Elena dijo...

Efectivamente el pozo siempre continuará allí, sólo las personas que se acercan a él tiene la libertad de decidir, si quedarse o marchar. La decisión está en uno mismo, no en el pozo.

Besitos y hasta el sabado

Anónimo dijo...

Buen relato el del pozo.
Cada uno nace, crece y se hace adulto en sus circunstancias. La situaciòn socioeconòmica de la zona rural en la postguerra era de hambruna y ello significaba nulas posibilidades de crecer en formaciòn. Hoy los jòvenes no saben apreciar esto.
Saludos Carmela.

Lembranza dijo...

Comparto contigo esa idea Elena. Todos tenemos la opción de quedarnos o irnos. Un abrazo

Lembranza dijo...

Ay Carmela!! Tu eres una privilegiada , no sabes las necesidades que había en aquellos tiempo, pero bueno, al final como ves, cada uno encuentra lo que quiere. Un abrazo

Anónimo dijo...

hay carmela!!creo que la historia tiene poco que ver con la posguerra,mas bien diria yo con los deseos de aquella niña,inconformista que siempre queria mas,yo tambien conozco ese pozo,pero mis deseos iban por otro lado;eso si necesidades tambien padeci.besitos nunci