Los miedos nos paralizan y afectan todas las áreas de nuestra vida. Hay personas que inclusive no toman decisiones por los miedos que sienten. Otros no pueden expresarse , ni disfrutar de la vida a pleno. Muchos otros tapan sus miedos aislándose de la gente, con alcohol, e inclusive drogas para "olvidarte" de esa emoción.
Recordemos que el miedo es una emoción saludable porque nos alerta de situaciones peligrosas. Lo importante es comenzar a reconocer si los miedos que sentimos son realmente justificados o son imaginarios. No podemos dejar que el miedo nos venza y tenemos que enfrentarlo para poder vivir la vida que merecemos.
Nosotros mismos disfrazamos nuestros miedos con algunos de estos argumentos:
Esto es mucho para mi
No me atrevo
Me resulta difícil
Esto no es para mí
Me resulta difícil
Me cuesta decidirme
Las circunstancias no me lo permiten
No voy a poder
Me van a decir que no
Lo dejo para después
No voy a lograrlo
Estoy cansado
No puedo comprometerme.
Según los psicólogos el miedo funciona paralizándonos para protegernos de algo real que existe afuera y nos amenaza.
Este comportamiento lo traemos aprendido desde niños y hoy lo seguimos empleando. Las circunstancias han cambiaron y nosotros tenemos muchos mas recursos que entonces, sin embargo el comportamiento está aprendido y funciona automáticamente.
Los miedos más frecuentes son;
El miedo nos hace prisioneros de nosotros mismos. Admitir que sientes miedo es el primer paso, ponerle nombre a los miedos y buscar soluciones que nos ayuden a vencerlos para poder llevar una vida sana.

